martes, 25 de febrero de 2014

TDAH


TDAH en 60 segundos

Inteligencia emocional

Inteligencia emocional aplicada a las dificultades de aprendizaje

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ASPERGER: Recursos para Padres y Familias.

Cómo ayudar correctamente a los hijos con las tareas escolares

Es muy habitual que a los padres nos resulte difícil saber cómo debemos ayudar o hasta qué punto nuestra ayuda es necesaria en relación con las tareas escolares de nuestros hijos. Otras veces, hacer las tareas se convierte en una tarea tediosa e improductiva que sólo conduce a enfados y tensión. Todo esto tiene solución si se tiene claro cuál es el papel de los padres y cómo organizar el trabajo en casa. Para ello os dejamos algunas orientaciones tomadas de este artículo del blogjustificaturespuesta.com.
1. Saber diferenciar entre los deberes y el estudio.
2. Pactar lo que se trabajara durante la tarde.
3. Pactar el tiempo que se dedicará a la realización de las actividades escolares.
4. Las actividades escolares las realizan los hijos, no los padres.
5. Rendir cuenta de las tareas pactadas.
  1. Saber diferenciar entre los deberes y el estudio. Muchas veces los padres preguntan a sus hijos cuando llegan a casa si tienen deberes para esa tarde y ellos les responden que no. Y en muchos casos es cierto. Los alumnos y los padres comenten el error de identificar los deberes con ejercicios procedimentales como operaciones matemáticas, comprensión lectora, elaboración de esquemas y resúmenes. La pregunta que hacen los padres, por tanto, está mal formulada. No siempre el alumno tiene actividades relacionadas con los procedimientos de las diferentes áreas. Lo que sí es diario es el estudio de lo que se ha trabajado en clase durante la mañana a través de las diferentes asignaturas.
  2. Pactar lo que se trabajará durante la tarde. Para que la realización de las actividades escolares por la tarde sea efectiva, siempre que se pueda y los padres tengan la oportunidad de estar en casa, deben pactan con sus hijos qué se trabajará durante esa tarde. De esa manera el padre y el alumno comparten la misma información. Resulta muy útil consultar la agenda, pero no siempre hay que fiarse de lo que hay -o lo que no hay- apuntado.
  3. Pactar el tiempo que se dedicará a la realización de las actividades escolares.Padres e hijos deben pactar un horario razonable para la realización de las tareas escolares. Hay que evitar excederse en el tiempo y dedicarle a estas tareas un tiempo acorde con la carga de trabajo.
  4. Las actividades escolares las realizan los hijos, no los padres. La carga de trabajo que tienen los hijos debe ser asumida por los propios hijos. Muchas veces los padres se sienten angustiados ya que no poseen los conocimientos necesarios para ayudarles en los estudios. Esto es un error muy común. Por lo general, los hijos están perfectamente capacitados para la realización de las actividades escolares, porque estas ya se han trabajado previamente en clase con la ayuda del profesor. Los padres, puntualmente, pueden ayudar u orientar, pero no deben cometer el error de acompañarles físicamente en su realización.
  5. Rendir cuenta de las tareas pactadas. Es muy útil que una vez el hijo ha acabado con las tareas de esa tarde enseñe, explique o demuestre lo que se ha trabajado. Por su parte, los padres pueden revisar las tares, hacerles preguntas, darles algunos consejos u orientaciones. Esto supone poco esfuerzo de tiempo y de dedicación y el hijo se siente en el deber de rendir cuentas de su trabajo ante sus padres.

Si se ponen en práctica estas actuaciones veremos que el tiempo de dedicación que se supone que los padres deben invertir en las tareas escolares de sus hijos no excede de los 10-15 minutos. También hay que recordar si se siguen estas directrices los padres no se verán en la presión de saber los conocimientos que son  pertinentes a sus hijos y no a ellos.